Manglares: Los protagonistas de la conservación costera

Cuando hablamos de manglares, lo primero que se nos viene a la cabeza son estos grandes bosques cerca al mar, llenos de árboles con largas raíces que se sumergen dentro del agua llamados mangles, la principal especie que constituye este ecosistema. Pero ¿Somos conscientes del verdadero valor que tienen los manglares y de los beneficios que nos brindan día a día?

Los manglares son uno de los vínculos más importantes entre los ecosistemas terrestres y marinos, ya que, reciben nutrientes de la tierra y los transportan al mar, lo que hace que “alberguen una gran cantidad de biodiversidad, llegando a ser una de las cinco unidades ecológicas más productivas del mundo, con niveles de productividad primaria tan altos como los de los sistemas agrícolas” (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, 2020), por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) explica que llegan a ser productores de alimentos como cangrejos, peces, camarones y ostras, gracias a lo cual los habitantes de las poblaciones costeras no solo se alimentan sino que en ello basan su economía.

Además de los servicios productivos, los manglares cumplen dos funciones muy importantes para la regeneración de los ecosistemas. La primera, según la revista científica de la FAO Unasylva, debido a su complejo sistema radicular (es decir, por la manera en que están dispuestas sus raíces) pueden ayudar a reducir la energía de las mareas, limitando la erosión del suelo cercano y protegiendo a las comunidades costeras de las inundaciones y las crecientes. La segunda, según estudios del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) son capaces de almacenar y absorber hasta 10 veces más dióxido de carbono que un bosque tropical, lo que los hace agentes clave para la mitigación del cambio climático.

Pese a los múltiples beneficios que prestan, estos ecosistemas están siendo afectados por diferentes acciones humanas por lo cual anualmente se pierden varios kilómetros de bosque de manglar. Restaurar estos ecosistemas permitirá el desarrollo de comunidades más resilientes al cambio climático y económicamente sostenibles que es lo que nuestro país necesita, cada uno de nosotros es vital para lograr esta restauración, podemos aportar con acciones sencillas como dejar de arrojar residuos a las calles, ya que estos llegan a los ríos y terminan en los mares contaminándolos y afectando a todas sus especies, entre ellas a los bosques de manglar y a la gran biodiversidad que albergan. ¡Actuemos juntos!

Escrito por: Camila Andrea Puentes Bejarano

Ingeniera Ambiental

Universidad Manuela Beltrán